Historia corporativa
Años 1960
Internacionalmente, la década de los 70 para Mazda supuso el liderazgo en rendimiento. El motor rotativo Wankel rendía mucho más en comparación con los motores basados en pistones usados por la competencia, de ahí que Mazda basara todo su potencial en incorporarlo en prácticamente todos los vehículos que facturaban, desde el RX-7 hasta la gran berlina Luce. La única excepción fue el Mazda Chantez porque otros fabricantes lo prohibieron.
En 1970, Mazda penetró formalmente en el mercado norteamericano. Llega a instalar, incluso, un centro de investigación en California. De él surgieron creaciones como el roadster Mazda MX-5 o la primera y única pickup de la historia propulsada con el motor rotativo Wankel, diseñada específicamente para el mercado norteamericano.
Sin embargo, los 70 también vieron la primera crisis económica de Mazda. El éxito del motor rotativo se vio frenado por la Crisis del petróleo de 1973. La demanda de motores más eficientes, menos imponentes y de consumo más frugal aumentó. En ese momento, Ford se hace con un 25% de las acciones de la compañía japonesa.
Mazda, que no había renunciado por completo a los motores de pistones, reaccionó con rapidez lanzando al mercado varios modelos con motorizaciones de cuatro cilindros, como los Mazda 323/Familia y Mazda 626/Capella, dos berlinas económicas que fueron Coche del Año en Japón en 1980 y 1982, respectivamente, y con las que recuperó su cuota de mercado en las gamas baja y media.
Pero Mazda no abandonó sus proyectos para el motor rotativo y reorientó sus esfuerzos hacia sus modelos deportivos ligeros: el RX-7, en 1978, y posteriormente el RX-8.
¿Cómo pasar de la producción de derivados de corcho a la de equipos industriales? Jujiro Matsuda (agosto, 1875) debió ver la relación muy clara cuando decidió reconvertir la Toyo Cork Kogyo Company Ltd, fundada el 30 de enero de 1920 y dedicada a los derivados del corcho, en una empresa íntegramente volcada en la producción de máquinas y equipos industriales.
El detonante que hizo posible este cambio fue el nuevo escenario tras la I Guerra Mundial. Tres años más tarde, cuando un terremoto devasta la región de Tokio, EE.UU. envía camiones y pequeños vehículos para ayudar a la reconstrucción. Es así como el automóvil, hasta entonces considerado un bien de lujo, se impone como vector del desarrollo. La empresa inicia entonces la producción de un vehículo de dos ruedas con un motor de dos tiempos, con tal éxito que en unos pocos años, esta actividad eclipsaría a todas las demás.
En 1927, la empresa se rebautiza como Toyo Kogyo CO Ltd y a partir de 1929, Matsuda se plantea fabricar su propio automóvil, un vehículo de tres ruedas. La empresa busca un nombre más comercial y se decide por Ahura Mazda, el dios persa de la luz, la sabiduría, la inteligencia y la armonía que, casualmente, se pronuncia como Matsuda. La primera unidad del Mazda DA vio la luz en 1931, tan sólo tres años más tarde, la empresa tendría que ampliar sus instalaciones para atender a una demanda cada vez mayor.
En 1936, las autoridades japonesas adoptan una nueva ley sobre la fabricación de automóviles y desaparece la producción extranjera. Ford y General Motors hacen las maletas en 1937 mientras las relaciones internacionales se deterioran progresivamente. Toyo Kogyo se ve obligada a unirse al esfuerzo nacional por subsistir. La fabricación de pequeños utilitarios de tres ruedas, considerada como “no prioritaria”, disminuye considerablemente. Sin embargo, Matsuda sigue acariciando su sueño de fabricar automóviles. Pese a un contexto muy desfavorable, a finales de los años treinta se realiza un estudio de un cupé y en 1940 se fabrica un prototipo. La entrada en la guerra de Japón corta en seco este programa.
Toyo Kogyo vive los años negros sin demasiadas dificultades. En 1945, el Imperio del Sol Naciente se rinde incondicionalmente a EE.UU., y el 6 de agosto, Hiroshima queda totalmente destruida por una bomba atómica. Unas 150.000 personas perdieron la vida. El complejo industrial de Toyo Kogyo, alejado de la ciudad, quedó prácticamente intacto e incluso hizo las veces de hospital improvisado para ayudar a las víctimas. A finales de ese mismo año, y a costa de grandes sacrificios y esfuerzos, se reinicia la producción de vehículos comerciales de tres ruedas.
Las ingentes necesidades de reconstrucción propician las ventas de este tipo de vehículos, y a lo largo de la década de los cincuenta la empresa se labra una reputación impecable entre unos usuarios que valoran, cada vez más, la calidad y robustez de los vehículos comerciales Mazda. En 1951, Tsuneji, el hijo de Jujiro Matsuda, sustituye a su padre al mando de la empresa.
Mazda inicia su gran expansión comercial, implantándose primero en Europa y, más tarde, en EE.UU., impulsada por dos hitos que la hicieron destacarse por encima de otras compañías automovilísticas japonesas: la fabricación de su primer vehículo de cuatro ruedas (el Mazda R360 Coupe) y su clara apuesta por el desarrollo del motor rotativo Wankel.1
En tan sólo una década, la marca pasó de fabricar vehículos de 16 CV a exportar deportivos, como el Mazda Cosmo. Rápidamente, los modelos de motor rotativo de Mazda consiguieron una enorme popularidad por su combinación de gran potencia y ligereza mientras la competencia requería pesados motores de 6 u 8 válvulas para conseguir la misma potencia.
Con el éxito del Mazda R360 Coupe (las primeras 20.000 unidades se vendieron en menos de un año), Toyo Kogyo lanzó una gama completa al mercado, con el Mazda Carol P360 y el Mazda P600. Los responsables de la marca se dieron cuenta de que el mercado japonés no bastaba para garantizar la expansión a largo plazo y que se imponía la exportación. Con este objetivo encargó a Bertone, una de los estudios más prestigiosos de Italia, el diseño del Mazda Luce 1500, con el que la marca japonesa se convirtió en un fabricante internacional.
Tras la presentación de un prototipo del Mazda Cosmo Sport en el Salón del Automóvil de Tokio de 1964, la marca comienza a seducir a los clientes occidentales con productos que responden a sus expectativas de calidad y fiabilidad a precios muy asequibles.2 En 1967 se implanta en Europa. Dos años más tarde en EE.UU. En noviembre de 1970 fallece Tsuneji Matsuda y su hijo Kohei asume la dirección de Toyo Kogyo.